| 30 de Octubre de 2008

Si pensamos en accionar conjuntamente, en ser “agentes de cambio” de una sociedad que desesperadamente nos invita al facilismo, al no esfuerzo, a la apatía... pensamos en mil acciones que pueden modificar nuestro estado... pensamos en mil factores que harían de éste: “un mundo mejor”... sin embargo ¿qué pasa cuando sólo PENSAMOS?
Es este, es ahora el momento de los cambios, el momento para envenenarnos el alma de acción, para empaparnos las manos de esfuerzo... es ahora y somos NOSOSTROS, somos vos y yo: JUNTOS!
Pero que hay de las profundas ideologías que no se impregnan de algo más grande, más poderoso, más transversal a todo?... las ideologías caen, los hombres perdemos fuerza, valor, entusiasmo... y es que perdemos de vista que la fuerza y el norte lo marca el amor al Padre, el amor a Dios.
Pero no hablamos de banalidades, no cimentamos todo en el amor como idealistas... no lo hacemos?
¿No es acaso una forma de amor el tiempo entregado al “otro”?, ¿No es acaso una forma de amor el compromiso “por el otro”? ¿No es acaso una forma de amor dejar de lado complejos y banalidades personales para ofrecerse a pesar de las dificultades? ...
Claro que es una forma de amor...
La misión Gaudium Mariae nos invita a eso!... GM nos invita a un paso más comprometido, a una entrega completa, a una instancia donde cada uno de nosotros es el reflejo del amor de Dios, a través de Maria, para el mundo... pero ese mundo es el prójimo más cercano, ese que a veces olvidamos, ese que a veces ignoramos, ese que es ¡NUESTRA RESPONSABILIDAD!...
Recuerdo el primer momento en que llegué al Santuario, lo que uno encuentra en ese lugar no lo puede olvidar... lejos o cerca, deja una mecha encendida, que ante la intención de guardarla, quema tan profundo que no se consigue, que obliga a compartirla... PERO NO SOLO ENTRE NOSOTROS, NO SÓLO ENTRE LOS CONOCIDOS... SIEMPRE MÁS ALLÁ, SIEMPRE MÁS ALLÁ!
El padre José Kentenich decía: “Hay que ser SANTOS APOSTÓLICOS”... Dejar de cultivar sólo hacia adentro, hay que ser luces que irradien, HOMBRES Y MUJERES NUEVAS que inviten a un amor más trascendental, más verdadero, pero a través de la realidad, de hechos concretos, de ACCIÓN!
Invitemos al mundo a través de la ORACIÓN y la ACCIÓN a marcar un surco profundo en la tierra, a dejar caer en él las semillas que se correspondan con el trabajo esforzado y la entrega total.
Pensemos en una ciudad, un país, un mundo donde podamos cosechar más que injusticias, pena, miedo, dolor, soledades!... Confiemos en cosechar más que una UTOPÍA, porque PUEDE ser real! Confiemos en una cosecha donde la vida se valore, el prójimo pueda ser llamado hermano y donde la confianza alcance cada recóndito rincón del mundo.
Pero las UTOPÍAS tienen un punto de partida, un primer paso... este es el paso número SEIS del largo camino... este es el paso que debe dejar HUELLA de oración, entrega y cambio!...
Desde el Santuario estamos LLAMADOS AL ENVÍO APOSTÓLICO!!...
Desde el Santuario se unen nuestras fuerzas a las del más grande!!!
"¿Queres ser parte?"...




